Yosibell Sánchez es 25

IMG_0377.jpg

La gente dice que este viaje me puede cambiar la vida y mientras eso pasa, yo escribo sobre algunas personas que de una forma u otra ya me enseñaron algo.Re-inventamos palabras. En lo personal, yo me re-inventé. Y creo que ella también.

No existe mejor persona para recomendar canciones ni para explicarme rap. Sin duda alguna. Pero aviso, en este texto verán muchos "creo". Porque aunque siempre supe lo que siento, sus argumentos me hacían repensar la realidad. Podía hacer que justo después de tomarme un vaso de agua, dudara de si me lo había tomado o no.

Ella siempre fue agua. Sí. Tomaba demasiada. Yoo era igual de transparente. Me mostraba una perspectiva super diferente dentro de su mundo. Lo que uno cree que es, es sólo la superficie. Su mundo es más profundo de lo que cualquiera pudiera imaginar. Yo formé y, en parte, todavía formo parte de ese mundo. La televisión es divertida, única y compleja.

Entrábamos en este juego de si pasó o no pasó. Hasta que las risas atravesaban el alma y sonreíamos como una conclusión sin palabras. Es verdad que siempre conocí un lado de ti que pocas personas conocieron y sé que fue viceversa. Además, tu honestidad defendiendo la frase "lo que importa es la intención" es de admirar.

Hay dos frases que son verdad y una que es mentira:

Desayunar coca light y pan con bacon es saludable.

Un artista, una película, un color y una palabra pueden voltear mis planes.

Hay personas o momentos en los que uno no necesita más que un abrazo.

Nos encapsulamos en un mundo de emociones y secretos. Sentía que vivíamos apartados del mundo. Podíamos pasar un fin de semana solos. Sólo nos hacía falta la compañía del otro para pasarla excelente. No necesitábamos de más ni de nadie.

Cuando la conocí, le dije que desde esa noche íbamos a estar juntos y así fue. Jugábamos entre nosotros mismos. Inventábamos lo que quisiéramos. Especulábamos con el futuro. Los medios y la gente en general ni nos entendían. El mundo entero era nuestro y lo habíamos re escrito con palabras y reglas que sólo nosotros entendíamos y que sólo nosotros seguíamos.

Mitad y mitad.

Ella no sabía nadar, pero íbamos a la piscina. Yo no sabía de belleza, pero sé lo bonita que es… Somos y éramos tan disparejos que nos encantaba. No sabíamos si la gente nos veía porque nos reconocía o porque les parecía tan “diferente” nuestra combinación. Y eso, siempre nos gustó.

Mi vida sin conocer a Yosibell (y me encanta que el autocorrector me corrija su nombre) hubiera sido lo mismo que montarme en una montaña rusa que no diera vueltas. Con ella y con los ojos cerrados recibí la mejor sorpresa que he recibido hasta ahora. Me encantó como sin saltar sin paracaídas ni necesidad de acciones extremas, fuimos más adrenalina que muchos otros. Somos una explosión que no dejó heridos. Sólo pequeños piromaníacos adictos en búsqueda de más dinamita.

No conocerla hubiera sido aprender a nadar y seguir usando un flotador.

No conocerla hubiera sido una montaña rusa, sin vueltas.

No conocerla hubiera sido escribir algo que nunca sería leído por nadie.

Hoy, sonrío por que nado sin flotadores, amo las montañas rusas y sé que allá afuera, al menos alguien me lee.

Yoo,

Gracias vida por sus lecciones. Gracias al color amarillo por tener tantas apariciones.