Brujas, wafles, gofres, chocolate y Bruselas.

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Me bajé del avión esperando escuchar a todo el mundo hablar inglés por lo internacional que es el lugar. Luego de un rato me di cuenta que estaban hablando en otro idioma, será belga? En Bélgica se habla belga? El belga existe? Mi mente se volvió un laberinto lleno de preguntas y que sólo podía reconocer el olor a chocolate en cada esquina. Había un rico ambiente pero no entendía lo que la gente me decía. Habían palabras en alemán y otras en francés. Pero mucha gente hablaba en holandés y bueno ahí estaba yo justa mente en el medio.

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Tenía que llegar a donde estaba Jorge mi amigo, en menos de media hora y no tenía mapas ni instrucciones así que iba a acudir a la clásica opción de “google maps” la que siempre me salva, hasta que me dí cuenta que mi celular no tenía señal.

Como viajé a Bruselas desde España, juré que mi celular iba a funcionar sin ningún problema, al final todo es unión europea pero bueno no es así. Mi celular entro en modo “roaming” y se me acabó todo el saldo sólo con prender el celular así que medio desconectadísimo me tocó agarrar taxi. Yo recuerdo que el lugar donde estaba Jorge era cerca así que crucé los dedos para que dos cosas pasaran. Primero para que el taxi no fuera peligroso y segundo para que me costara poco el taxi.

Me gustaría decir que ambas cosas sucedieron pero no fue así, aunque el taxi fue súper seguro, también fue súper caro.

Bruselas es muy tranquilo la gente en su mayoría está de paso y los que no están de paso están tan contentos que quieres hacerse la vida de la buena manera, no es necesario acudir a robos ni nada de ese estilo. Bruselas es seguridad.

Llegue a ver a Jorge y a Caro, su esposa y luego de contarles todo estos fuimos por comida y algunas cervezas. Ahí nos dimos cuenta, luego de que el mesero nos hablara como en dos idiomas y notáramos que además de español e inglies el hablaba los idiomas de la región, descubrí que las lenguas de Bruselas serían un enredo y eso tenía que tener alguna historia oculta.

Luego de las dos cervezas inició mi experiencia de Couch surfing. Llegué a la casa de un local, él se llama Nicolás. Por como funciona couchsurfing imagino que ya saben que yo no conocía a Nicolás, solo había hablado con él por una página online y le dije que intercambiáramos cuentos y experiencias, y una buena cena cocinada por mí, a cambio de hospedaje de su parte. Me dio un colchón en la sala y eso a mi me pareció más que perfecto.

Ya listo en Bruselas, preparé mis opciones de viaje, lo más importante para hacer si uno se queda en Bruselas y no puede moverse a ciudades aledañas es visitar el átomo y además comer wafles con chocolate. Definitivamente una experiencia riquísima y única.

Mientras planeaba detalles, Nicolás me explicó el enredo de idiomas que yo había vivido y la conclusión es esta. En Bélgica, el norte habla holandés y el sur habla francés. Hay gente que habla alemán regada por todo el país y las personas que trabajan con turistas saben español e inglés y bueno así es como uno se puede comunicar en la zona. Que enredo y más cuando hay que leer letreros e indicaciones ya que todas están en otro idioma pero de esto se trata vi9ajar, de aprender y pasarla bien.

Día dos, salté hacia el átomo, a un metro de distancia, pero luego de varias paradas, está el átomo. Se ve increíble y no vale la pena visitarlo por dentro. Hay varias escaleras y aunque traté de escaparme y montarme por fuera, los policías se dieron cuenta y me tocó conformarme con la clásica mirada de turista, verlo desde abajo.

El átomo es bonito y hace que te des cuenta que a lo largo de la ciudad hay muchísimas instalaciones creativas que vale la pena ver. Eso me gustó bastante. Pero lo que me fascinó fueron los waffles.

Screen Shot 2015-12-21 at 11.57.28 AM
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Yo soy más de desayunos salados que dulces y menos de postres que la mayoría de las personas. Pero aquí los wafles se comen a cualquier hora y a decir verdad, fue increíblemente especial. Una concección con la comida, casí turística hizo en mi mente ver los waffles como un destino obligatorio para cualquier viajero. Bélgica es conocido por sus waffles achocolatados y yo fui para ver sí valían la pena o no, y honestamente, valen la pena. Para que puedan imaginarse el sabor, algún vez han comido una nube rellena de chocolate pero con bordes crujientes y azúcar en un balance perfecto? Bueno más o menos a sí de rico sabe.

La experiencia gastronómica fue riquísima y eso que la cerre cocinándole a Nicolás un plato secreto en modo de devolución por su favor del haberme dejado dormir en la sala. Hospedarte donde otra persona ayuda a que salga más barato todo y además hace que vivas con un local y te muestre lugares no turísticos. Admás a mi en lo personal me reta a concinar mejor por que yo en mis ganas de conseguir hospedaje siempre ofrezco que si me hospedan les cocino algo y cuando llega el momento estoy super nervioso sin idea de que hacer. Estos retos se van acumulando y en algún momento sin darme cuenta me voy a haber vuelto un chef. O tálvez le de dolor de estómago a mucha gente que me hospedó pero bah eso es otro cuento.

Esta noche me fui por un buen arróz con camarones y a la gente le encanto. Como pequeños datos para este viaje voy a cerrar diciendo. Primero que todo, atrévanse a ser hospedados o a hosperdar, cada conversación con personas que tienen otro estilo de vida es casí igual de buena que leerse un libro. Cuando viajas a otro país, asegñurate de que idioma se habla ahí y de cómo llegar del aereopuerto a donde sea que vas y por último. Asegúrate de meter los cámarones casí al final, se cocinan muchísimo más rápido que el arroz y si los metes al proncipio se cocinan tanto que se uelven chiclosos!

Gracias hospedajes a cambio de algo, gracias waffles achocolatados y gracias viajes. Con cada uno, aprendo más que lo imaginado.